Cada vez que cierro los ojos te veo no siempre me pasa, pero no puedo evitar hacerlo es como una enfermedad y tú eres la droga que me mantiene viva, ¿por qué no me dejas ser libre? La certeza de perderte me atormenta, me destruye la mente, un día tras otro; pero esta vez voy a ser fuerte y te dejaré marchar. Ahora , mientras escribo estas líneas puedo oírte dentro de mi cabeza susurrándome que no debo hacerlo que soy una idiota por querer hacerlo, por intentar librarme de ti. Escúchame, puedo hacerte frente ya no me escondo, no me das ningún miedo, aquí frente a tí, dispuesta a todo. Te miro a los ojos puedo ver a través de ellos tus intenciones, y así adelantarme a todos tus movimientos para poder ganar esta batalla que una vez más me costará la vida... -Despierta..., es hora de levantarte..., no sigas durmiendo más..., (...)- y desperté. Si, exacto; te vencí en el sueño ya no puedes perseguirme más y ahora vuelve a ese rincón de la oscuridad del que nunca debiste sa...