Quiero... Que me recuerdes al oído las veces que pasamos a oscuras, sólo por el mero hecho de "estar". Que no me des opción a negarte un beso, un abrazo, una caricia, una sonrisa. Que si me ves tan desquiciada como para estar a punto de tirar la toalla, dime que si llegué hasta donde quise fue por mí misma, por no rendirme, por perseguir mi sueño. Que no me grites si me ves llorando, porque ese será el punto en el que habré recuperado la poca cordura que me quede y consiga, aunque sólo sea por ese breve espacio de tiempo, hacer funcionar mi cerebro "roto" , quebrado en la insana decisión de sobrevivir. Pero recuérdame que mi locura era perfecta, hasta que llegó ese nefasto día, aquel maldito día cual espejismo apareció y olvidé quién soy, convirtiéndome en alguien ,que se conforma, que no cree en imposibles y que incluso arrincona sus principios. Fue entonces cuando lo enterré todo y mi cerebro...