Has echado al olvido mi nombre, para eludir todo aquello que pronunciarlo representa. Borras todas las fechas del calendario para evadirte de su significado, para evitar que te alcancen. Eliminas esos números que pretendes no volver a marcar. Sí tu dolor es tan profundo, ¿por qué lo silencias? Sin expresar una sola palabra , que en vez de dejarlo salir, s implemente, has decidido guardarlo dentro de ti. Yo grito tu nombre al viento y le ruego respuesta. Doy vueltas en un mismo sentido, ando en círculos. Me he perdido, y me he enredado en las zarzas. Pero en vez de sacarme las espinas, recojo las moras. Las más dulces y jugosas, esas que aún recuerdo lo mucho que te gustaban. Tengo los brazos y las manos llenas de arañazos. La ropa teñida en un dudoso color morado enrojecido. Y los bolsillos llenos, apunto de desbordar. Comienzo a sentir ese vacío en mi corazón, con el que...