Callas.
Me armo de dureza, y enmudezco.
Te vas justo antes de que las lágrimas salten.
Quedo en el más absoluto silencio.
Entonces la nada, ya no había nada.
Solo silencio.
Ya no estará la luz de mi corazón,
solo quedarán las tinieblas.
Todo por mi culpa, por todas esas dudas
y mis innumerables miedos.
Porque que estaba en medio de todo y de nada.
Porque yo no estaba esperando a nadie,
ni bueno, ni malo, ni distinto.
Cuando te vi de nuevo e
iluminaste mi mundo por completo.
Creí que la suerte había vuelto a sonreírme.
Pero ahora yo te he echado
y he vuelto a la oscuridad,
esa que se me clava en el pecho,
que no me deja respirar,
que me duele más a cada segundo que pasa.
Ya no tengo fuerzas
ni para levantarme,
ni siquiera para pedirte regresar
y que me perdones.
Ya no me reconozco,
soy como un fantasma moribundo,
¿será que mi alma se fue contigo?
Mi interior se pudre lentamente
y yo anhelando tu cálida presencia,
cada día muero un poco más.
Todo era tan confuso, que lo deje estar
no quise aclararlo, ni el presente
ni el pasado, ni el futuro.
No quise escuchar a mis sentimientos
y decidí que lo mejor era renunciar a ellos.
Me enfrento a mi corazón,
que en su último aliento,
está pidiendo clemencia.
Yo con la daga tras la espalda,
me dispongo a darle la estacada final,
pero hay algo que me frena,
que me impide hacerlo.
Porque lo veo desangrándose en el piso
y yo queriendo acabar con su sufrimiento...
Pero no puedo,
en ese instante me derrumbo.
Caigo a su lado y lo abrazo suavemente.
Le pido perdón y le juro que si vuelves,
no volveré a perderte.
¿Cómo voy a negar ese sentimiento que
jamás se fue?
Que estuvo conmigo a través del tiempo.
Olvidar es una palabra que no cabe en mi diccionario.
¿Qué me ves de una pieza?
Es mentira, es sólo una armadura, una máscara.
Todo mi ser está roto en mil pedazos,
cada uno de ellos corta más que cualquier cristal.
Mi mente también rota, implora:
"Ojala pudiera decir que era mentira,
que era una broma,
que sólo pretendí hacerte sentir bien,
y deshacerlo todo,
dejarlo como al principio;
ambos callando,
para evitar herirnos."
Pero esto no funciona así ¿ cierto?
Si me voy, nos convertiremos en dos extraños
que ni siquiera recuerdan la voz del otro.
¿Qué era real? ¿había algo que no lo fuese?
Aquellas miradas cómplices a través de la mesa,
mientras nuestras manos permanecían entrelazadas.
Tus ojos iluminando la noche en la que surgían millones de conversaciones
y esos abrazos unidos en un único aliento.
Se perderán para siempre.
Me engaño al decir que soy fuerte.
Que puedo borrarlo, hacerlo desaparecer,
desgranarlo en partes y
juntarlas de nuevo para que vuelvan a formar parte de mí.
Y llenen ese vacío que deja tu ausencia.
¿Cómo le dices a la persona que amas que te vas de su vida para siempre?
¿Cómo darle las gracias por mostrarte que eres capaz de amar?
Que eres válido para el amor , porque nunca dejaste de serlo
y que puedes tener más de un amor a lo largo de tu vida.
Si realmente estábamos destinados a ser,
¿ Por qué nos perdimos?
Volviste y te dejé entrar, sin más.
Me prometiste que no dolería.
Pero duele demasiado.
No llores más, me dicen... no lo entienden...
Ojalá pudiera volar, pero mis alas te las regalé para que fueras libre.
Hay tantas preguntas en el aire, tantos ¿por qué? sin resolver...
¿Y yo que hago? Escribir sin parar...
Cómo si eso bastase...
Escribo porque me arde el pecho, la cabeza me da vueltas
y las manos me tiemblan de pensarte.
Cómo si eso fuese a deshacer todo el daño que te hice.
Ya no volveré a escuchar tu voz en la noche,
ya no me esperaras en el sueño de siempre.
No estoy bien, se me está yendo la cabeza.
Porque ahora apareces en mis sueños,
pero se acaban convirtiendo en pesadillas.
Quisiera saber como estás,
Solo para decirte que todo el dolor se va pasar.
Por que eres mucho más fuerte de lo que crees.
Léeme por favor y perdóname por ser como soy,
o no me leas, deja que esto se quede aquí,
entre otras cartas y notas que escribí para tí.
Pues soy débil, sucumbí a la presión.
Y de haber tomado esta decisión.
Tendría que haber sido mucho antes.
Incluso antes de ahogarme con mis lágrimas en la almohada.
Antes de pelear constantemente contra mi mente.
Antes de darme cuenta que ambos estábamos ciegos,
Antes de que fraguase sin pilares que lo sustentaran.
Antes de creer todo lo que salía de tus labios.
Antes de abrazarnos llorando en ese instante justo al separarnos.
Antes de darme cuenta que te amo.
H.
Comentarios