Ir al contenido principal

Carta al Príncipe Azul








Estimado Príncipe Azul;


No necesito que me salves.
No necesito que me rescates.
Porque no estoy perdida.
No me digas lo encantadora que soy o lo dulce y elocuente que puedo ser.
No te deshagas en halagos si sólo van a ser superficiales.
No me idolatres, ni me subas a un pedestal, después la caída será mucho más dura.
No me des tu compasión si lo que vas a hacer es marcharte después.
Quédate porque quieres no porque creas que me haces falta.
No des por sentadas las necesidades que tenga o intentes curar mis viejas heridas.
Porque puede que lo único que pretenda sea simplemente conversar contigo
 y lo que realmente aprecie sea tu compañia y afecto en forma de abrazo.
No necesito que me des migajas de amor, si tengo que mendigarlas, no las quiero.
Porque para hacerme como yo soy, sólo estaba yo,
antes de que tú llegaras ya tuve que escalar paredes, sola.
Vencí a mis miedos, y superé mis limitaciones, y solamente yo soy capaz de ello,
pues seré yo quien luche y quien gane o pierda.
He valorado demasiado mis decisiones que son fruto de un gran esfuerzo y dedicación.
Pero son mías, no quieras influir en ellas.
No me etiquetes de difícil , fría o distante, sino de guerrera pero de las que consigue la paz.
Piénsatelo más de una vez antes de ponerte el traje y subirte al caballo.
Pues no habrá poesía o palabra mágica para hacerme caer rendida en tus brazos.
No vivo de la fantasía, no soy una cenicienta, vivo en la vida real y
puedo tener cicatrices, magulladuras, hasta las uñas ennegrecidas.
Sí, tengo sueños, pero no son de color de rosa, o de palacios en las nubes,
son palpables y concretos; son todo lo que quiero alcanzar y todo lo que he conseguido hasta ahora, con un pie tras otro.
Aprendiendo, incluso con algún tropiezo, 
y valientemente  obtendré  todo lo que me proponga.
No soy una superheroína, soy una persona, con mis virtudes y mis defectos;
pero al fin y al cabo, humana.
No estoy encerrada en una torre, ni necesito un beso para volver a la vida de un profundo sueño.
Pues estoy despierta,con la vista puesta en el horizonte.
Si vas a venir, recuerda que no tienes que aparentar ni riqueza ni fama, solo ser un hombre;
no un personaje de cuento; sólo tan verdadero como yo.
No voy a preguntar cuándo ni cuánto tiempo tardaste, tan solo si me aceptas por lo que soy:
Una mujer normal, auténtica y sin miedo a forjar su propia existencia.
Si tienes el valor suficiente acompañame en este camino; entonces, no haré ningúna pregunta más.
No obstante;
si no alcanzas a encontrarme, será porque la realidad me descubrió antes
y hallé el sentido a mí existencia 
,hallé el final feliz.
Pero no te preocupes, no es que me haya cansado de esperarte, simplemente...

No necesito un príncipe azul.

H.


Frases,

"Nuestro destino nunca es un lugar,Sino una nueva forma de ver las cosas"_ Henry Miller.


Una canción,


Im Wide Awake- Kate Perry


Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Ya no creemos en los cuentos ni buscamos un principe azul que nos salve. Hemos aprendido a luchar y nos hemos convertido en guerreras para salvarnos a nosotras mismas. Ahora solo esperamos al hombre de nuestra vida. Ese que se muestra con el alma descubierta tal y com es, con sus defectos y todas esas cosas buenas.
Un compañero de vida para caminar uno al lado del otro. Un valiente pero no el de los cuentos. Un valiente y guerrero de corazón para aceptar que tan iguales y normales somos.
Un hombre con el que crear un nueva historia, un nuevo cuento adaptado a nuestro tiempo y realidad. Una historia como el cuento de Mulan.

Entradas populares de este blog

Inalcanzable

¿Cuéntame una vez más tú historia? ¿Cómo llegaste hasta aquí? ¿Qué camino has recorrido? Eres todo un misterio para mí, una gran incógnita, puede que incluso una excesiva tentación. Hazlo una vez más, comienza desde el principio, prometo no interrumpirte. Siéntate y narra un nuevo capítulo, aunque sólo sea por lo que dura un café. Sé que no dispones de demasiado tiempo. Aún así me quedaría, porque vale la pena, escucharte relatar cada uno de los episodios de tu vida, porque todos ellos son tan interesantes, que no quiero dejarme ninguno sin conocer, para dibujar por completo el mapa de tu vida. Así poder recorrer  centímetro a centímetro todas y cada una de sus muchas irregularidades.  Porque ver tu sonrisa es lo que realmente me devuelve la ilusión, hace que  cualquier día  pase de normal a único.Como desearía que fuese siempre así.Más de lo que me duele, alejarme de ti. Mucho más incluso que ponerle nombre a la frontera entre tú y yo.  Ha...

LLueve

Callas. Me armo de dureza, y enmudezco. Te vas  justo antes de que las lágrimas salten.  Quedo en el más absoluto silencio. Entonces la nada, ya no había nada. Solo silencio. Ya no estará la luz de mi corazón,  solo quedarán las tinieblas. Todo por mi culpa, por  todas esas dudas  y mis innumerables miedos. Porque que estaba en medio de todo y de nada. Porque yo no estaba esperando a nadie, ni bueno, ni malo, ni distinto. Cuando te vi de nuevo e iluminaste mi mundo por completo. Creí que la suerte había vuelto a sonreírme. Pero ahora yo te he echado  y he vuelto a la oscuridad, esa que se me clava en el pecho, que no me deja respirar, que me duele más a cada segundo que pasa. Ya no tengo fuerzas ni para levantarme, ni siquiera para pedirte regresar y que me perdones. Ya no me reconozco, soy como un fantasma moribundo, ¿será que mi alma se fue contigo? Mi interior  se pudre lentamente y yo anhelando tu cálida presencia, cada día muero un poco más. Todo ...

¿Por qué no me amas?

"-¿Pero tú me amas?— Preguntó Alicia. -¡No, no te amo!— Respondió el Conejo Blanco. Alicia arrugó la frente y comenzó a frotarse las manos, como hacía siempre cuando se sentía herida. -¿Lo ves?— Dijo el Conejo Blanco. Ahora te estarás preguntando qué te hace tan imperfecta,  qué has hecho mal para que no consiga amarte al menos un poco. Y es por eso mismo que no puedo amarte. No siempre te amarán Alicia, habrá días en los cuales estarán cansados,  enojados con la vida, con la cabeza en las nubes y te lastimarán. Porque la gente es así, siempre acaba pisoteando los sentimientos de los demás,  a veces por descuido, incomprensiones o conflictos con sí mismos. Y si no te amas al menos un poco, si no creas una coraza de amor propio y felicidad  alrededor de tu corazón, los débiles dardos de la gente se harán letales y te destruirán. La primera vez que te vi hice un pacto conmigo mismo :  "¡Evitaré amarte hasta que no hayas aprendido a amarte a ...