Hace unos días, me hicieron esta pregunta ¿por qué escribo?
La verdad sea dicha, no me había planteado el quid de la cuestión por el cual me viene ese afán de escribir, quizá por mi pasión por la lectura, o por mi forma de ver la vida.
Pero planteándomela profundamente llegué a una conclusión;
Escribo, por que voy a morir, no es por que tenga una enfermedad terminal , no eso así.
Sino que puede ser en cualquier momento, puedo ir andando por la calle y me atropelle un conductor que tenia más prisa por contestar al whatsApp que por mantender la atención en la carretera, puedo estar sola en casa y tener un ictus que no me de tiempo a reaccionar y allí quedarme.
No escribo para que mi vida parezca mejor o distinta a la de los demás, no.
Lo hago para satisfacer esa curiosidad innata del ser humano, por investigar hasta dónde puede llegar aquello que simplemente empezó como una afición y se ha convertido en mi modo de ver la vida,
de cada situación que vivo sacar esa visión sarcástica y retraerme y convertirlo en algo para después relatar.
Está situación es comparable a alguien que pueda escribir un blog de viajes, esa persona muestra lugares y hace referencias a sus sensaciones en ese recorrido.
Mi trayecto empieza con cada palabra que redacto; es mi día a día y cada circunstancia que me encuentro la archivo en mi cerebro, a veces es una idea que se forja de un momento concreto y otra son emociones que salen de esa oscuridad.
Escribo por que creo que hay personas que pueden tener coincidencias con las conclusiones a las que yo llegue, y se sientan identificados y sepan que hay más como ellos, que no se conforman, que tienen que saber que hay algo más, que todo lo que ocurre es por algo, que la vida es para vivirla, no para dejarla pasar, no para sentarse y esperar a que finalice.
No escribo para recibir halagos, ni busco la fama, ni la admiración.
Escribo para contar un viaje, este viaje es la vida misma y, puede que no encuentres lugares maravillosos y fotos idílicas, pero si hayarás a alguien que valora el día, el momento, la hora, el minuto, el segundo que conforman la vida. No te voy a contar los sabores que podrías degustar en la isla de Phuket al atardecer;
pero sí que el amanecer me hizo sentir que hoy comienza algo diferente, que en mí ese momento, aún siendo tan temprano, ver la luz entrar y despertarme a esa hora en la que no debí, me hizo pensar en lo afortunada que soy Hoy es otro día, para conseguir lo que te propongas, para ver que hay personas que puede sorprenderte su compañía.
No escribo para conseguir aprobación, eso ya lo hago cada día siendo la crítica literaria más dura que conozco, antes de escribir cada palabra y cada frase; hago siempre examen de conciencia.
La conciencia es difícil de callar, ella siempre me empuja, me dice que mi instinto me guía cada día hacia la meta, esa que aún nadie sabe cuál es pero que está ahí.
Si moriré, todos lo haremos algún día, vive cada día con un propósito, no lo dejes para mañana, llama a tu madre, a tu amigo ese que hace meses que no ves, detente y mira el amanecer, el atardecer, esa rosa que todavía resiste y que se abre tímidamente, detén tus ojos en los de la persona que amas, sólo por embriagarte del instante , o llama a esa persona especial y dile lo que sientes.
Escribo porque vivo, y vivo porque escribo, porque respiro, porque pienso, porque miro.
¿Y tú, por qué vives?
Averígualo y si no; atreveté y sál a la calle, salta, corre, grita, VIVE.
Por que un día todo se habrá acabado.
H.
Una frase:
"El viaje más largo es el viaje interior"-Dag Hammarskjöld
Una canción:
Dusk till Dawn- Zayn Feat Sia

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